Viajar sin repercusiones

En esta segunda entrega de nuestro blog, queremos escribir sobre una de las aficiones que más nos identifica. Se trata de un hobbie que antes estaba considerado un lujo que pocos podían disfrutar, pero que cada vez se está convirtiendo en un hábito y afición de más y más personas. Estamos hablando de viajar.

Consideramos que esta afición tiene múltiples ventajas. Somos grandes defensores de viajar puesto que, gracias a conocer distintas culturas y lugares, las personas pueden llegar a adquirir conocimientos que son imposibles de tener si tus fronteras se reducen a tu entorno y alrededores.

Viajando eres capaz de integrar y asumir el hecho de que no hay personas diferentes, sino multitud de situaciones personales y culturales que moldean el prisma de los criterios a juzgar. Con ello, se reducen los prejuicios y aumenta la calidad de vida (aplícate el concepto de vive y deja vivir).

Recomendamos, si tenéis la fortuna de poder hacerlo, el visitar la mayoría de lugares posibles, cada cual más distinto del anterior. Una persona viajera se define como inconformista y capaz de absorber y disfrutar de la experiencia de compartir unos minutos con personas de otros países. No te limites a visitar lugares únicamente en plan turista, intenta convivir con la gente de la tierra y te enriquecerás.

Panel de miles de direcciones de viaje. Viajar sin repercusiones.

A la hora de organizar un viaje, el orden es el rey. Nos gustan mucho los preparativos previos para encajar las rutas que haremos y procuramos que, durante el trascurso de los días de viaje, todo vaya organizado. Por eso, es recomendable llevar en la mochila de mano un portadocumentos donde tener localizado tu documentación, pasaportes, seguro de viaje, rutas, reservas, billetes de vuelo, etc, y no perderlo de vista en ningún momento.

A este respecto, somos muy fans de la forma en la que MolaViajar (www.molaviajar.com) organizan los viajes (sobre todo a Nueva York, nos encanta leer su blog y sus guías, ¡son unos cracks!). Hemos aprendido mucho de ellos y nos han transmitido su entusiasmo y pasión por el viaje.

Pero todo poder conlleva a una gran responsabilidad… Aunque viajar es un cúmulo de ventajas, no está exento de desventajas. Debemos buscar formas de viajar sin repercusiones. Como antes decíamos, es muy probable que esta acción haya aumentado vertiginosamente debido a la aparición de los viajes ‘low cost’. Compañías aéreas que han desplomado los precios de los billetes de los vuelos para que todos podamos tomar un avión y plantarnos en cualquier parte del mundo por apenas unos euros.

Esto ha hecho que este fenómeno de masas se haya convertido en una de las causas principales de contaminación a nivel mundial puesto que, según datos del año 2017, los aviones produjeron más de 850 millones de toneladas de CO2. Con estos datos, aunar la conciencia social y ambiental con las ventajas de viajar se convierte en todo un reto para la sociedad.

Para intentar ponerle freno a esta tendencia, claramente al alza, todos podemos aportar un granito de arena realizando medidas que frenen ligeramente este impacto.

A la hora de organizar un viaje, proponemos que tengas en cuenta estos consejos:

  1. Intenta reducir las escalas de vuelos. Sabemos que en muchas ocasiones estos vuelos directos suelen ser un poquito más caros, pero ten en cuenta el factor positivo ambiental a la hora de decidirte por un vuelo.
  2. Busca alojamiento en zonas estratégicas dentro de las ciudades. No tienes porqué elegir un alojamiento en el mismo centro de la ciudad, pero tampoco busques las afueras: lo que te ahorres en alojamiento, lo acabarás gastando en transporte.
  3. Integra en tus rutas y desplazamientos el uso del transporte público, o mucho mejor, reduce el uso de cualquier tipo de transporte al máximo. Con esto conseguirás tres efectos: conocerás mucho mejor la ciudad, estarás realizando al mismo tiempo ejercicio y colaborarás con el medio ambiente.
  4. Reduce el uso de plásticos de un solo uso en tus viajes. Llevar una botella metálica o de cristal en la mochila es la solución.Una opción que reduce mucho el uso de plásticos es comprar botellas de agua grandes en los supermercados, dejarlas en tu alojamiento y rellenar tu botella reutilizable. Además, en muchas ciudades se puede beber agua del grifo sin problema o disponen de fuentes y suministro de agua en muchos puntos.
  5. Lleva en la maleta productos ecológicos que reduzcan la presencia de plásticos en tu bolsa de mano: por ejemplo, llevando una pastilla de jabón natural reducirás el plástico en tu maleta y no tendrás inconveniente al pasar por la seguridad del aeropuerto.
Brújula indicando el norte. Viajar sin repercusiones.

Estas son nuestras propuestas para intentar reducir el impacto que tenemos las personas a la hora de viajar. Si quieres saber más o conocer a una persona que está concienciada al 100% con esta causa, sigue a La Maleta de Carla (www.lamaletadecarla.com) que te enseñará muchas formas de viajar con actitud eco. Nos encanta su podcast 😉

El Equipo ONAONA.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *